Gentileza de LORENZO A. PEPE, Diputado de la Nación (m.c), para la Secretaría Nacional de DDHH y asuntos legislativos de APOC.
En un día como hoy pero del año 1979, Saúl Ubaldini encabezaba la primera huelga general contra la Dictadura, siempre consecuente con el Movimiento que le había ganado el corazón: leal a Perón, al Peronismo y a sus luchas por la dignidad de los trabajadores.
 
“El Proceso de Reorganización Nacional”, que asoló la Nación desde el nefasto 24 de marzo de 1976, desde el primer día, intervino los sindicatos, encarceló, torturó, secuestró e hizo desaparecer a sus dirigentes y se ensañó con los trabajadores argentinos, siguiendo la tradición de la casta militar, con métodos mucho más sofisticados que los aplicados en las dictaduras anteriores hasta llegar al horror con el robo de bebés cuyas abuelas aún están buscando.
 
Con la Confederación General del Trabajo disuelta, los trabajadores se organizaban en grupos, uno de ellos, La Comisión de los 25 gremios peronistas, estaba integrada, entre otros, por Raúl Ravitti, de la Unión Ferroviaria; Roberto García, de Taxistas; José Rodríguez, de Smata; Fernando Donaires, del Papel; Osvaldo Borda, del Caucho y Saúl Ubaldini, por los Cerveceros. Comisión, en marzo de 1979, ya ponía en estado de alerta a todo el Movimiento Obrero.
 
Ante la noticia de que el gobierno de facto estaba por realizar una reforma de la Ley de Asociaciones Profesionales, el 21 de abril, la Comisión de los 25 se reunió en la sede del Sindicato de Molineros y lanzó una convocatoria a la Jornada de Protesta Nacional para el día 27. Exigían la restitución del poder adquisitivo de los salarios,  la plena vigencia de la Ley de Convenciones Colectivas de Trabajo y la normalización de los sindicatos.
 
El Ministro de Trabajo, general Llamil Reston, convocó a los dirigentes obreros a dialogar en el Ministerio.
 
Como viejos lobos de mar, antes de asistir al Ministerio, habían creado un Comité de Huelga para que siguiera funcionando en el caso de tener algún problema. Efectivamente, a la salida del Ministerio, la policía los iba deteniendo de a uno. Recién recuperaron la libertad en el mes de julio.
 
La organización de la Huelga siguió adelante.
 
El 27 de abril de 1979, pararon todas las fábricas del cordón industrial del Gran Buenos Aires y del interior, los ferrocarriles Sarmiento, Roca y Mitre.
 
A partir de ese 27 de abril de 1979, se produjo un cambio profundo.
 
En 1980 nace la CGT Brasil en oposición a la CGT Azopardo y las huelgas se suceden hasta llegar a fines de 1982, cuando la CGT moviliza, en un paro histórico, 30.000 personas a la Plaza de Mayo, que, aún con el costo de una represión brutal, le dio la estocada final a la dictadura sangrienta y ya decadente, que comenzó a organizar su huida.