La
Casa de Perón.
Arqueología
de su infancia en Roque Pérez.
Juan
Domingo Perón ha sido y sigue siendo el centro
de polémicas y, al mismo tiempo, de defensas apasionadas.
Pero por detrás de él existió una
familia, un niño que luego fue adulto, una casa-en
realidad varia-, viajes, juegos y juguetes, conflictos
y amores en toda la familia. Lo grande de los grandes
hombres es precisamente que nacen iguales a todos nosotros,
y lo siguen siendo hasta que por esfuerzo se transforman
en personajes notables.
Este
es el estudio de una pequeña, modesta y sencilla
casa de pueblo, en la que se presume que Perón
paso una parte de su infancia. Es eje de una larga discusión
entre eruditos, que aquí no se resuelve, solo se
presentan los resultados de una investigación arqueológica
en ese terreno y en el interior de la casa, a la búsqueda
de información científicamente controlada
sobre una familia modesta en un sitio rural bonaerense.
No
es diferente a tantas otras viviendas y quizás
entre los objetos hallados haya algunos que en otros sitios
no los hay, como medicinas para un padre enfermo, por
ejemplo, y otros materiales culturales que ayudan a aclarar
parte de estas polémicas. Es un caso casi único
en la arqueología argentina, cuya lectura recomendamos
para penetrar un poco, atisbar acaso, en el mundo de los
niños que luego serán grandes personalidades.
Eso es tan normal, esa vida domestica y cotidiana que
quedo enterrada en los pisos, letrinas y aljibes. Ana
Igareta y Daniel Schlávenzon son dos prestigiosos
investigadores dedicados a la arqueología urbana
y a la conservación del patrimonio cultural, cuya
obra es extensa y prolífica en el país y
el exterior.